Evo y su estirpe de estadista
Enviado en Diciembre 3, 2009 a las 9:19 pm por Rolando Prudencio Briancon
La espinosa experiencia estatal que le ha tocado tormentosa, torpedeada, emponzoñada y extremadamente enfrentar a Evo en estos casi cuatro años de gobierno; han enérgica y ecuánimemente endurecido a Evo, por cuanto es en si mismo una estoica y ejemplar enseñanza entendida en carne propia que: Aquello que no te mata, te hace más fuerte.
No es casual que él sea el candidato que se lo llevará todo; como no es accidental que hasta ahora haya derrotado la desquiciada desestabilización derechista de los alevosos agentes antipatrias, como fue aquella célula separatista que pretendía promover un proceso de desestabilización y desmembración nacional, al resueltamente resolver aquellas retrógradas y rabiosas reyertas contra Estado, que es lo que lo hace como un estadista en esencia.
Pero no sólo fue esa antipatria amenaza la que aniquiló; antes ya abordó los antagónicos y arteros ataques contra la administración de su gobierno, como fue la insidiosa Inflación impulsada por la obtusa oposición, ó la conspiración contra la Constituyente, ó los apócrifos ataques de la intrigante e hipócrita iglesia católica, como cuando capciosamente calumniaba el cardenal con su sermoneado séquito de celestinos que impugnaban intrigantemente cada iniciativa que se impulsaba irreversiblemente desde el gobierno; claro que mas temprano que tarde las elites eclesiales terminaron templando esas sus temáticas y tendenciosas tentaciones, al haberse acogido y adecuado anecdóticamente a la nueva Constitución, como fue aquel doblegado documento, sumisamente suscrito al “amparo” de la nueva Constitución”; aquella misma que calumniosamente la calificaban como la Constitución del diablo; tal como distorsionadamente dijo el vocinglero y borrego vocero del cardenal, Marcial Chupinagua; puesto que solapadamente sostenía que la Constitución reconocía las reprochables relaciones homosexuales, ó el aborto, o quitaba a Dios de las escuelas.
Pero no fueron solamente ellos sus demagogos detractores que desestabilizaron su desempeño; los golpistas gobernadores, junto con el entrometido y escisionista ex embajador estadounidense Philip Goldberg, iniciaron histéricamente un progresivo y provocador proceso de desestabilización en los departamentos de la Media Luna, donde se aprobaron los extraviados estatutos de las elites entreguistas; los mismos que hasta el día de hoy -un año y siete meses- no han podido aplicar aún aquellas atentatorias y absolutistas Autonomías, las mismas que no sólo amenazaron aplicarlas; sino que agresiva y asesinamente acometieron su abortada aventura con la toma de instituciones, como lo que subversivamente sucedió con el enlutado epilogo en el departamento de Pando.
En cambio el gobierno de Evo; atemperadamente ya asumió las autonomías, implementándolas irrestrictamente en los cuatro niveles, que concibe la Constitución. Así mismo en los otros cuatros departamentos decidirán democrática e igualadamente, si se las implementará ó no, después de que respectivamente las rechazaran, por ser atentatorias, autoritarias y antipatrias, como fueron aquellas acaparadoras autonomías de antaño, las cuales además déspotamente descuartizaban la patria.
No en vano hasta el propio prefecto Rubén Costas, quien desafiantemente lo denigraba; hoy resignadamente lo reconoce, como su presidente; o sea que por antonomasia admite que Evo es por excelencia el exponente del Estado Plurinacional, planteado en la Constitución, y no como decían en esas resistentes regiones de la Media Luna que no le permitían pisar esas regiones al presidente, como advertían que no se la admitiría, ni aplicaría la NCPE. Pero Evo no es rencoroso, ni rencilloso; y en todo caso ha tendido su mano como mandatario y como ser humano; no en vano ha abierto las puertas del MAS a ex unionistas; tal como desprendidamente declara, que habrían sido engañados y utilizados por grupos empresariales poderosos de la Media Luna.
Así mismo su imagen internacional como líder lidiador legítimo y legendario; se ha encumbrado por ser el estereotipo de un emergente estadista, épicamente emancipador; no sólo por representar las remotas reivindicaciones de los injuriados e indeseables indígenas; sino por su contestaria y contraria condición contra el Capitalismo al que inequívocamente ha identificado como el causante de las calamidades del Calentamiento Global de la Pachamama, ó la Madre Tierra; tal como la reivindica y reconoce resaltada, recíproca y sinceramente; sintiéndose parte de ella. No en vano ha dicho -y puede ser ese su buen deseo- que cuando termine su gestión gubernamental, el 2015; lo que más quiere es volver a su chaco y cultivar la tierra.
Personalmente no creo que pueda ya hacer aquello que ansiosamente aspira tanto; por cuanto su liderazgo levantisco contra el caduco y calamitoso Capitalismo, no le permitirá realizar esa su retirada; y enhorabuena que así sea, porque será otro estimulante encuentro el que se enfrentará y disputará dialéctica, digna y retadamente; sin pensarla dos veces, como ya lo hizo; ya sea con el empadronamiento biométrico, o con el retado referéndum revocatorio, que audazmente lo asumió ratificando su raigambre como un ejemplar estadista que no le teme a los desafíos de la derecha.
Así que ejemplarmente Evo, no sólo que es un estadista en esencia; sino encabeza esperanzadoramente la humana utopía que se puede construir otro mundo posible.